sábado, 11 de agosto de 2012

Ser voluntario o activista, es el verdadero Ser

Los Jóvenes hoy son dueños y maestros de las redes y plataformas, además de instaurar una agenda digital sobre valores y objetivos sociales paralelas a las del Gobierno y me atrevo a decir, que más necesaria para el Estado de lo que el ejecutivo estima.
En la era tecnológica los jóvenes hemos sido capaces de priorizar y ordenar ciertos criterios de búsqueda en información relevantes para el nacimiento, desarrollo y desempeño de ideas que creemos posibles y ponderables. Pero la verdad es que singularmente no podemos alcanzar estas metas, somos seres por esencia comunicativos de diversas habilidades que necesitamos de la cooperación para establecer un mejor camino que logre el objetivo deseado. Y es aquella habilidad, virtud y capacidad de asociación la que hace del ser humano el más valioso recurso a la trascendencia.

Nuestra sociedad es subsidiaria, donde muchas organizaciones coexisten bajo el paraguas de la "Idea País" pero con muchas acepciones diversas en su concepción y desarrollo.  
Es en aquel marco social que los jóvenes se desenvuelven cada vez mejor, con herramientas como el internet y sus especiales estilos de vida, propios de la adolescencia con inquietudes y provistos tanto de cargas emocionales y técnicas que llegan de distintos puntos del conocimiento social, cultural y político. Pero lo que más llama la atención es que hoy el segmento etéreo denominado "futuro" entiende que hoy, más que ayer es importante pertenecer y hacerse parte de...

"No se pregunten que puede hacer su País por ustedes, sino que pueden hacer ustedes por su País." - John F. Kennedy


Las demandas parecieran ser el discurso innato de quienes buscan un cambio o transformación, pero también están los que desean ser parte de ese cambio y estar en su génesis. Hoy entienden que haciéndose parte de una organización, institución, fundación o agrupación, etc. es aportar a una demanda, necesidad o reivindicación social a través de un proceso político. 
Tanto el voluntariado como el activismo, son formas y estrategias para impulsar la participación en el cambio social (que siempre es constante). Los conceptos de voluntariado y activismo, aunque se piensen diferentes lo cierto es que poseen una dinámica muy parecida ya que el objetivo de ambos, es involucrar a las personas y sus capacidades en los objetivos planteados de la causa que promueven.
Ambos pueden incidir en la agenda, la elaboración de políticas, en la representación y en la toma de decisiones, pero más importante aún es que generan un cambio individual de conciencia y acción. Somos capaces de adquirir un poco más de conciencia y modificar nuestras creencias en diferentes aspectos, lo cual nos lleva a una evolución social integradora que pasa primero por ser nosotros los agentes de cambio.

El voluntario o voluntaria es aquel que en un principio se involucra en el desarrollo de objetivos a largo plazo y el activista es quien proporciona liderazgo, áreas de acción y moviliza a las personas, por ende uno es necesario para el otro. Se crean oportunidades únicas y distintas que se trabajan siempre o mayoritariamente en grupos marginados, discriminados o segmentados por una estructura social que es el fin del cambio a realizar.

En conclusión estos conceptos crean un ambiente de participación ciudadana, sin los requisitos que exige el estado para ser ciudadano. El voluntariado y activismo entregan a los jóvenes hoy el derecho a participar y cambiar el mundo que conocen, con la convicción de una sociedad más inclusiva que logre mejorar los niveles de desarrollo humano, pero aún mejor es que sientan que somos todos y todas los encargados de cambiar las estructuras en donde el corazón y la pasión no caben. 

lunes, 23 de julio de 2012

¿Qué es lo que realmente esperamos de las Municipales 2012?


Año de elecciones municipales en la República de Chile y pareciera que estamos a punto de votar por las Presidenciales.
Una paradoja que hace algunos años es constante percibir, raro pues, sabiendo que el debate debiese centrarse en las 346 comunas del País y sus variados candidatos a Concejal y Alcalde.

La verdad es que en esta crisis de representación política, los municipios tampoco escapan aunque poseen una fórmula no explorada que les hace más fácil salir de ella. Y es que hoy como ha sido la tónica de algunos años, las municipalidades constituyen una camorra de los partidos políticos situados en estas pequeñas unidades territoriales, como si fuesen sus propios fundos. Diputados de los distritos alegando y usando influencias para sacar a alcaldes que nos les parecen, concejales opositores buscando la manera de inhabilitar una votación municipal y chimuchina barata respecto a quien gastó viáticos y no rindió cuentas del tan preciado y acotado presupuesto municipal (también mal administrado).

Hemos sido testigos de la importancia que se les da a algunas comunas, ya sea por su riqueza, grandeza o influencia política, en vez de aquellas que hoy debiesen tener especial atención por su baja calidad de vida, situación económica, transporte, etc.
Esta "Jerarquización comunal" responde a un solo criterio ya mencionado, las malas prácticas, pero no de las que habló Andrés Velasco, sin importancia dirán algunos, pero donde hoy se desarrolla la vida de todos los compatriotas. Algunas comunas comerciales y otras residenciales, en donde la administración debiese ser diferente son deficientes y siendo el Alcalde el vecino más importante hoy tenemos candidatos ínter-comunales que poco y nada saben sobre la realidad de la comarca.

La crisis ha llegado a los municipios, ya no hay fondos y si los hay son mal utilizados, no existe formación a los empleados ni modernización de la institución, precariedad en la forma y fondo de sus discursos, o sea, crisis política que trae consigo grandes problemas en el campo de acción de las municipalidades. Ya había mencionado que si existe una fórmula para contrarrestar o mitigar aquellas dificultades:
Marcar diferencias respecto al discurso y generar una idea de comuna - Elaborar políticas comunales ponderables en sus objetivos y resultados, siendo lo más importante que sean aplicables a la realidad comunal - Respetar el puesto que se ejerce, entendiendo que el Alcalde o Concejal, se hará cargo de las problemáticas de su vecinos y por último priorizar no usando la ideología o moral sino la cabeza.

¿Qué es lo que esperamos?
Que las comunas sean lo realmente importante en su año de elecciones y que así se transformen en verdaderos territorios de desarrollo para los vecinos y no meros trámites de luz y agua. Que se viva en comunidad y respire autonomía, que las comunas logren ser el punto de partida hacia las presidenciales y no al revés.